LA MUGRE


Por Éucaris Eloísa

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Vino y se quedó. No se fue más. La mugre invadió pájaros, casas, arroyos, veredas, gente, sonrisas… La mugre prefirió después ponerse gel y vestirse de traje, y llamar mugre a otros; por ejemplo: llamó mugre a los que usan plumas de aves nativas y cantan en un lenguaje antiguo. 

La mugre dio paso al descontento local y al hongo atómico también, y no se olvida jamás de su mentor, el dinero, en quien se solaza cual si fuera un elixir, o bien –parece que cree que es– panacea de todos los males.

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Una respuesta a LA MUGRE

  1. BlackKingX3 dijo:

    Ya tenía tiempo de haberlo leído. Pero me temo que es difícil limpiar esa inmundicia. Que buena dedicatoria jaja

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